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Mi madre: Había sido una niña fantasiosa que le encantaba teatralizarlo todo, pero que se pasaba casi tanto tiempo enferma en la cama como en el colegio. Delgada hasta parecer un recortable. Vivió una época feliz y enamoradiza escribiendo con el dedo en el aire, las letras con las que le decía a su eterno novio, todo lo que le apetecía. Solía salir a pasear por la calle de Triana, arriba y abajo. Estudió perito mercantíl con el fin de ayudar al negocio familiar; un negocio de telas al metro. Mi abuelo, su padre, era un hombre de carácter amable y demasiado bonachón, hermano de un significado republicano canario, cantor de ópera y escritor de teatro, olvidado por la desmemoria histórica de la sociedad canaria. En cambio mi abuelo era carlista y mi madre solía contarme como uno de mis tíos salían a la calle a quitar los carteles de izquierda republicana que pegaban en su establecimiento. Mi abuela de una familia católica, aunque siempre he oído decir que por parte de su padre puede que fuera judío o de origen judío. Siempre preocupada por la fortuna familiar, la cual se iba a pique por la resistencia de mi abuelo de abusar o ejercer el extraperlo en la posguerra, a duras penas salvó de la ruina una casa y una pequeña tienda de confección que supuso el sustento de uno de mis tíos. Mi madre en fín, se crió en un ambiente muy religioso y para la España de la posguerra, hasta casarse era una misión religiosa. Se fué a vivir con mi padre a Galdar, donde vivió pasando penurias y criando a mis hermanos mientras mi padre impulsaba el Colegio de enseñanza secundaria "Cardenal Cisneros". Más tarde se iría a Madrid apoyando a los proyectos de mi padre, para pasar más penurias y frío. Cuando mi padre nos dejó ella se encargó de cuidar de nosotros, acudiendo a su familia, intentando trabajar o dando clases particulares de matemáticas. Finalmente se separaron legalmente. Desde entonces mis hermanos fueron saliendo de casa, poco a poco, hasta que salí yo. No puedo más que sentir que allí tengo mis raíces y a mi madre, con todo lo que significa eso..... |
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Lo que compartí con ella... Con mi madre compartí los más importantes años de mi vida. Compartimos soledades, esperamos juntos en el balcón a mi hermano cuando iba a tocar con su grupo en fiestas. Compartimos las temporadas en la casa de mi abuela de la playa. Compartimos las conversaciones sobre Jung y el psicoanálisis. Compartimos las visitas de los adventistas y los debates teológicos. Compartimos mi juventud militante y mi adolescencia desesperada. Recuerdo una movilización a la que se unió todo el barrio. Se trataba de una avería en la potabilizadora de Las Palmas. La falta de previsión llevó a que la población quedara desabastecida de agua corriente durante una semana, ello llevó a la gente a la calle y a la policía a su encuentro. Recuerdo los botes de humo y las pelotas de goma en mi balcón, de como nos abrazamos en el minúsculo pasillo junto al baño, del miedo compartido....... |
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Mi padre.... Hablar de mi padre y no hablar de mi abuela paterna es casi un despropósito, pero hoy le toca a él. Habiendo dejado el seminario, por falta de vocación y habiendo enfermado pidió un descanso que le llevó a Asturias. Allí le encargó su familia que fuera a recoger a una prima suya, la cual había quedado huerfana en Canarias, ya que sus padres habían muerto allí de paso para América. En Canarias, se dirigió a la familia que había acogido a su prima, que casualmente era familia de mi madre. Mi padre hablaba con mucha elocuencia, encandilaba a las chicas educadas de la pequeñaburguesía y a mi madre también. Mi padre siempre esperó de ella que se convirtiera en su Madam Curie particular, pero mi madre era una misionera del matrimonio y..., bueno... los objetivos eran diferentes. Una vez casados mi padre vendió la parte que le correspondía de su casa en Asturias y utilizó el dinero en comprar pupitres para su colegio en Galdar. No obstante y dado que sólo había estudiado el bachillerato en el convento, tuvo que poner a su cuñado, licenciado, como titular del colegio. Cuando solicitó su título de bachiller le respondieron que puesto que había salido de la orden no lo tendría. Así que tuvo que estudiar todo el bachiller otra vez. Una vez terminado, se matriculó libre en la Universidad de Valencia, a la que asistía para los exámenes iendo en barco, billete de tercera, de Las Palmas a Valencia..... |
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Mi padre era el segundo hijo de Regina García (La Asturianita). Nació en una aldea de Asturias, Valtravieso. A los 16 años sufrió la pérdida de su madre acusada de espionaje por un tribunal militar franquista. Como consecuencia de aquel hecho acaecido en 1942, decidió unirse al ejército norteamericano cruzando la frontera con Portugal y presentándose en la embajada de los Estados Unidos solicitó el ingreso en las tropas norteamericanas, cuando éstas iniciaron su participación en la guerra mundial. La policía portuguesa lo devolvió a España y tras un período en los calabozos tomó contacto con la esposa de un guardia civil que visitaba a los presos y hacía caridades. Detectando el espíritu inquieto de mi padre le invitó a contactar con un sacerdote, al que pudo expresar sus inquietudes filosóficas, así pudo ingresar en un convento para poder realizar su máxima aspiración, estudiar un bachillerato... |
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